HIMNO SARDINERO

Albricias, sardineros. La cabalgata llega.

La anuncian los jinetes y un clamor de trompetas.

Trueca la noche en día. El aire se empavesa, con iris de bengalas, y crepitar de estrellas.

Con zumo de ilusiones el corazón se llena y brinda por el triunfo de Palas Atenea.

Tal es el sortilegio de esta fiesta ideal que aquel que lo haya visto no la olvida jamás.

Estribillo

Maravilloso cortejo sardinero llenas a Murcia de tu ilusión y hasta su noble escudo retorcido es una roja flama de hachón.

En la abrileña noche, cuando el Entierro pasa, despierta Murcia en una salutación pagana.

Júpiter nos preside. Vulcano da en su fragua y Venus, cual la luna, brilla, desnuda y casta.

Resurja como antaño la admiración murciana entre el humo votivo de hachones y bengalas.

Léguese el entusiasmo haciendo perdurar el abolengo de esta fiesta tradicional.

Maravilloso cortejo sardinero llenas a Murcia de tu ilusión y hasta su noble escudo retorcido es una roja flama de hachón.

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